Un Terrario tiene una estructura
basada en una cubierta de cristal que alberga los materiales y
componentes en su interior. Hay varios tipos de diseños según
prevalezca la dimensión horizontal o vertical, aunque esta
última es la mas cercana al mundo real y la mas dificultosa de
conseguir.
Puede construirse sobre un
acuario de tamaño medio (por encima de 120 litros) en el que se
puede colocar una base de tierra sobre la que se dispone unas
capas de arena de río de diferente grosor, piedras de lava y
bolas de arcilla cocida porosa.
La humedad se puede conseguir por
medio de alguna fuente continua incluida en el recipiente así
como con un humidificador por
ultrasonidos, en ambos casos hay
que programar el tiempo de funcionamiento. Para mantener la
humedad el conjunto debe de estar cubierto por una tapa que
evite la evaporación y conviene incorporar en la cubierta un
pequeño ventilador del tipo de los PCs para evitar la aparición
excesiva de hongos.
La
iluminación se puede lograr con uno o dos tubos
fluorescentes del tipo "tropical" que se adquieren en tiendas de
acuariofilia. Deben tener un espectro que sea propicio para el
crecimiento de las plantas. El tiempo de iluminación tiene que
controlarse por separado y no debe de ser inferior a 8 horas
diarias. Los sistemas de programación que utilizo para estos
casos son siempre programadores digitales, de origen chino, que
se pueden adquirir por 5,95 € en Carrefour.
Sobre esta base se pueden colocar
plantas de diferente tipo, muchas de ellas son resultado de
experimentos y pruebas porque no todas las plantas resisten
estos entornos. En particular puedo recomendar

